Sin Identidad: a la espera de la segunda temporada…

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Llegó el final… un capítulo que podríamos dividir en varias secuencias. Si la parte de cómo Curro vende a María y la reacción de la desaparición de ésta por parte de sus familiares, amigos y novio está bien resuelta, no podemos decir lo mismo de la trama de la protagonista en la casa de su comprador. Por desgracia, la trata de blancas es mucho más sórdida y aquí solo nos faltaba Faruk (Rubén Cortada) y estamos seguras de que María después de ver cómo es su familia se hubiera quedado en el palacio tan a gusto. Pero hemos de decir que esta primera temporada, en líneas generales, nos ha gustado y queremos más. Deseamos ya la venganza, anhelamos saber por qué Juan está con el malísimo tío (Tito Valverde), quien es esa niña llamada María y si Amparo realmente ha sustituido a su hermosa hermana.

Hace unos días pudimos leer una entrevista del actual coordinador de guion de la serie, Manuel Ríos San Martín, donde explicaba que en la segunda temporada llegará la venganza y no tiene pensado alargar para una tercera. Lo que más nos llamó la atención fue que hubo un cambio de guionistas a partir del sexto capítulo ya que el creador, Sergi Belbel, dejó la serie por desavenencias con la cadena, parece ser que no tenían la misma perspectiva en cuanto a la idea. Nosotras felicitamos al nuevo equipo porque no se ha notado el cambio.

Por último, vamos a hacer una reflexión muy personal sobre los actores. Algunos de ellos nos han asombrado gratamente, como Verónica Sánchez en su papel de hermana macarra, es una pena que esta actriz no sea valorada como otras que no son ni la mitad de profesionales que ella. Es tan creíble su papel que nos ha hecho olvidar su paso por ‘Los Serrano’ y llegamos a preguntarnos si es la misma chica de la película ‘Las 13 rosas’, donde ya mostró ser una actriz para tener en cuenta. Otra gran sorpresa es el cambio de registro de Miguel Ángel Muñoz, nos encanta en este papel de niño pijo perverso porque ha sabido hacer suyo el personaje, tanto Verónica como M.A.M. en muchas ocasiones roban protagonismo a la pareja formada por Juan y María -esto último lo he puesto por imposición maternal-.

No nos podemos olvidar de Victoria Abril la cual, a pesar de tener un papel corto, nos ha demostrado que con los años ha ganado como actriz. Sin duda, tenemos que elogiar a los directores de casting porque nadie mejor que ella podía hacer de prostituta alcohólica.

Sobre Megan Montaner, tan solo repetir lo que ya dijimos, es una buena actriz capaz de llevar el peso de la serie, pero tal vez no resalte tanto ya que en general todos los actores son correctos. No nos olvidamos de Eloy Azorín -como sí lo hacen muchos directores españoles- este hombre nos encanta, se mete tanto en el personaje que cuesta creer que no es un friki de los ordenadores.

También nos ha gustado el personaje del hermano de Pablo, somos partidarias de que salgan más actores con síndrome de Down en la televisión ya que tiene una espontaneidad y una ternura que no vemos muchas veces en otros artistas.

Y así nos despedimos de ‘Sin Identidad’ hasta la próxima temporada.

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PD: Antena 3, ¿por qué os empeñáis en “spoilearnos” todas las series con vuestros avances?

El príncipe: el final que nadie esperaba

Después de 13 capítulos creemos que ya podemos opinar sobre esta serie con más exactitud. Los primeros capítulos fueron mucho más emocionantes que los que le siguieron, pero el final estuvo a la altura de las expectativas. Emoción, tensión y acción. Semana tras semana nos ha ido asombrando a pesar de que, como ya hemos dicho, en algún capítulo decae un poco, pero en general los acontecimientos nos fueron asombrando. ¿Quién se podía imaginar en un principio de la serie que el infiltrado en la comisaria era uno de nuestros personajes favoritos? Es una serie que juega con algunos aspectos reales de la vida: los malos, como Faruk, se nos muestran familiares y protectores; Morey, frío y distante se enamora y es capaz de dejarlo todo por ese amor; los policías corruptos lo son, pero se explica bien el porqué de sus acciones. Una serie donde se habla del amor de padres a hijos, del valor de la amistad que muchas veces se rompe, pero donde permanecen los vínculos. Una sociedad como la islamista, donde es cierto que hay muchos extremistas pero también ellos mismos son críticos hacia éstas personas. Sobre todo, lo que más nos ha gustado es como captan a jóvenes sin expectativas en la vida, sin ningún futuro y de eso somos culpables todos, los convencen como siempre se nos ha convencido a las personas, con la religión, con una mejor vida después de la muerte. Pensamos que somos muy diferentes pero realmente todos somos humanos.
Sobre los actores, tan solo nos parece floja la protagonista que no tiene ninguna expresividad y su falta de experiencia se hace visible para un papel tan relevante. Realmente los que destacan son los actores más veteranos, además de algunas sorpresas como dos de los chicos de origen magrebí que han hecho de sus actuaciones un placer para el espectador y no nos podemos olvidar de los dos chicos buenorros guapos de la serie: Alex González y Rubén Cortada. Por más que se critique a Alex nos parece que en este papel está sublime y pensamos que las críticas de su falta de expresividad no son del todo acertadas ya que hace un papel de personaje frío. Y qué decir de Rubén Cortada, no debemos olvidar que es un principiante y a pesar de ello sus ojos traspasan la pantalla, esperemos que se le den más papeles y que pueda ir demostrando poco a poco que ha nacido para esto.
¡Cotilleo!: resulta que Rubén Cortada tiene una doble vida ya que según han averiguado algunos periodistas en La Habana (Cuba) posee uno de los mejores restaurantes y un ático. Le llaman el extranjero. Pero sin duda, lo más sorprendente es que allí se creen que es médico y está casado (esto es lo que dice la familia a los vecinos). Realmente este chico es todo un misterio y rarito.
Otro ¡cotilleo! es la publicación de fotografías donde se muestra muy cariñoso con su representante, tal vez sea verdad, pero nosotras malas pensamos que podría ser un montaje para esconder otra cosa…
A todo esto, ¡nosotras esperamos la segunda temporada ansiosas!

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¿Qué une Ocho apellidos vascos con Las trece rosas?

Hoy empezamos con nuestra sección de cine y lo hacemos con un recopilatorio de películas del director español Emilio Martínez Lázaro, el responsable de la película de moda: “ocho apellidos vascos”.

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Sinceramente, nos ha sorprendido la originalidad de la película dentro de todos los tópicos que ha utilizado para sacar unas carcajadas al público y decimos que es original porque menciona temas hasta ahora tabú en una comedia como lo son la Kale barroka o la independencia de Euskadi. La verdad es que se ha arriesgado ya que podría haber ofendido pero ha conseguido crear personajes que gustan al público, aunque pensamos que podría equivocarse si decide hacer la secuela llamada “9 apellidos catalanes”, creemos que los tópicos vascos y andaluces en este caso han funcionado pero podría caer en el fatídico error de tocar ciertos temas que es mejor dejarlos aparcados y no porque los catalanes no sepamos reírnos de nosotros mismos, que ya pasa, sino porque ahora no es el momento idóneo. Siempre hemos pensado que las secuelas funcionan solo en algún tipo de películas, como “Spiderman”.

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En ocho apellidos vascos volvemos a encontrarnos que el director saca lo mejor de cada actor. Tenemos a la revelación del momento -Dani Rovira-, vale la pena ir a ver la película solo por él, ya hablamos en otra entrada de que era sin duda el actor de moda –junto con Rubén Cortada, claro- incluso encontramos correcta a la borde Clara Lago; nos gustaría saber que piensa nuestro queridísimo Dani acerca de ella, ya que en muchas entrevistas no hemos visto mucho feeling entre ellos. Acerca del personaje de Koldo (Karra Elejalde) es sin duda el mejor intérprete de la película, su papel nos parece el más logrado y auténtico.

Emilio Martínez Lázaro es un director que nos ha dado gratas sorpresas en el mundo del cine, ya en el 2002 nos mostraba su película “El otro lado de la cama”. Esta vez se arriesgó con un musical y un guion divertido; es cierto que arrasó en los cines pero, tal vez, no supo sacar más partido a sus actores, cosa que no le ocurrió en su mejor película “Las 13 rosas”. En ésta tanto el guion como la realización eran sublimes y las jóvenes actrices mostraron que si están bien dirigidas y tienen unos buenos diálogos pueden hacer mucho más de lo que están haciendo ahora, todas ellas prometían una gran carrera pero no entendemos cómo alguna se ha quedado a medio camino. La película es una de las mejores de este periodo de la historia que tanto nos gusta –la guerra civil española- y solo por esto hemos decidido que nuestra primera entrada acerca del cine español se la dedicamos a este gran director que sabe conectar tan bien con el público.

Incluso le perdonamos su peor película: “La montaña rusa” que parte de una metáfora simplista que compara el sexo con una montaña rusa. Un mal día lo puede tener cualquiera.